LA FE QUE OBRA POR AMOR

Mas agrada a Dios una obra, por pequeña que sea, hecha en escondido, no teniendo voluntad de que se sepa, que mil hechas con gana de que las sepan los hombres. Porque al que con purísimo amor obra por Dios, no solamente no se le da nada de que lo vean los hombres, pero ni lo hace para que lo sepa el mismo Dios; el cual, aunque nunca lo hubiese de saber, no cesaría de hacerle los mismos servicios con la misma alegría y pureza de corazón.

San Juan de la Cruz

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¿Sois Cristiano?

¿Sois Cristiano? Sí, por la gracia de Dios.

¿Ese nombre de cristiano, de quién lo recibisteis? De Cristo nuestro Señor.

¿Qué quiere decir cristiano? Hombre de Cristo.

¿Qué entendéis por hombre de Cristo? Hombre que tiene Fe de Jesucristo, que profesó en el Bautismo y que está ofrecido a su Santo servicio.

¿Cuál es la señal del cristiano? La Santa Cruz.

¿Por qué? Porque es figura de Cristo crucificado, que en ella nos redimió.

¿En cuántas maneras usa el cristiano de esta señal? En dos.

¿Cuáles son? Signar y santiguar.

¿Qué cosa es signar? Hacer tres cruces con el dedo pulgar de la mano derecha, La primera en la frente. La segunda en la boca. La tercera en el pecho, hablando con Dios nuestro Señor.

¿Mostrad cómo? Por la señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro.

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¿Por qué os signáis en la frente? Para que nos libre Dios de los malos pensamientos.

¿Por qué en la boca? Para que nos libre Dios de las malas palabras.

¿Por qué en pecho? Para que nos libre Dios de las malas obras, y deseos.

¿Qué cosa es santiguar? Hacer una Cruz con los dedos de la mano derecha, desde la frente hasta el pecho, y desde el hombro izquierdo hasta el derecho, invocando a la Santísima Trinidad.

¿Mostrad cómo? En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, Amen.

¿Cuándo habéis de usar de esta señal? Siempre que comenzaremos alguna buena obra, o nos viéremos en alguna necesidad, tentación o peligro, principalmente al levantar de la cama, al salir de la casa, al entrar a la Iglesia, al comer y al dormir.

¿Por qué tantas veces? Porque en todo tiempo y lugar nuestros enemigos nos combaten y persiguen.

¿Qué enemigos son estos? El demonio, el mundo y la carne.

¿Pues la Cruz tiene virtud contra ellos? Sí, Padre.

¿Dónde tiene la Cruz esa virtud? De haberlos vencido Cristo en ella con su muerte.

¿Cuándo adoráis la Cruz, como decís? Te adoramos, Cristo, y te bendecimos, que por tu santa Cruz redimiste el mundo.

 

Tomado del Catecismo de la Doctrina Cristiana, (P. Gaspar Astete, Salamanca España, 1599)

The reformations ‘Then and Now’

This reformation idea is not as simple as one might think, since it involves not only the Catholic-Lutheran controversy, but the Lutheran-Zwinglian controversy, the Zwinglian-Calvinist controversy, the Calvinist-Baptist controversy, and so on. There was not one unified reformation but many competing ones. There were reformations of reformations and reformations upon reformations…Today we call them denominations. The reformers never came to an agreement, and would not allow each other into their church membership. Today is no different.reformers

“El Enemigo Silencioso”

“El modernismo Bíblico separa la información histórica, filosófica, y arqueológica de la reflexión teológica y espiritual de las Escrituras. Este método limita el estudio de la sagrada Escritura a un mero ‘criticismo textual’ a través de un análisis literario. Esta metodología que esta diseminada en casi todas las instituciones de estudios teológicos, abandona las aportaciones de los padres de la Iglesia, la reflexión teológica y la exegesis spiritual en nombre de una exegesis histórica-literaria que segun sus proponentes es puramente ‘científica y racional’. Esta es la razón por la que puedes tomar una clase sobre los Evangelios y solo aprender acerca de variaciones textuales, teorías sobre la forma ‘original’ de los textos biblicos, discrepancias entre los Evangelios; sin realmente aprender el sentido y el proposito de la sagrada Escritura”

~ El Cristiano y la Historia ~

“La Iglesia de Cristo al igual que la persona de Cristo debe poseer carácter histórico. Es decir, no es posible decir que la Iglesia moderna no ha tenido continuidad a través de los siglos. Sin el Jesús histórico, nuestra fe por sincera que esta sea, no tendría un fundamento verdadero; de igual manera, sin la Iglesia histórica nuestra práctica no tiene fundamento. El Jesús de la historia debe ser el Jesús de nuestra Fe, y la Iglesia histórica debe ser nuestra Iglesia”

Arrepentimiento Para Salvación

“La Tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación” (2 Cor. 7:10)

Arrepentimiento: el arrepentimiento es una tristeza sentida de corazón por causa del pecado, una renuncia al pecado, y un propósito sincero de olvidarlo y caminar en obediencia a Cristo. Wayne Grudem, Teología Sistemática.

~ Juan el Bautista predico el arrepentimiento como necesario para una conversión genuina (Mateo 3:8).

~ Jesús inicio su ministerio predicando el arrepentimiento (Mateo 4:17).

~ Los 12 Apóstoles fueron comisionados por Jesús a proclamar el arrepentimiento: (Lucas 24:46-48).

~ Pedro predico la necesidad de arrepentirse para ser salvo (Hechos 2:38; 3:19).

~ La predicación Apostólica incluía el llamado al arrepentimiento para salvación (Hechos 5:31).

~Pablo describe su ministerio como uno que ha llamado a judíos y Gentiles al arrepentimiento para salvación (Hechos 20:21).

~ Pablo declara que la falta de arrepentimiento impide la salvación del pecador (Romanos 2:5).

~ Pablo enseña que el arrepentimiento es necesario para que el pecador sea librado de la esclavitud de Satanás (2 Timoteo 2:25)

~ El Apocalipsis de Juan nos dice que el hombre impío ni aun bajo la ira de Dios quiere arrepentirse (Apocalipsis 9:20-21; 16:9-10)

Podemos resumir la necesidad de arrepentirse para ser salvo con las palabras del Profeta Isaías:

‘Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar’ Isaías 55:6-7

“Una predicación que no llama al pecador al arrepentimiento no será eficaz para la salvación de nadie. Es triste escuchar a tantos predicadores dar el plan de salvación sin hablar de arrepentimiento ni una sola vez”

Venid, Adoremos y Postremonos…

‘Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor, porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano’ Salmo 95:6,7

Las Escrituras nos enseñan que es bueno, justo y necesario postrarnos delante del Dios Todopoderoso. El arrodillarse delante de Dios es bueno porque nos humillamos cuando lo hacemos, nos recuerda lo pequeños y frágiles que somos, y lo majestuoso que es nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. La postura del cuerpo de una persona nos dice mucho acerca de sus pensamientos y de su estado de ánimo; por ejemplo, saltamos cuando estamos alegres, temblamos cuando tenemos miedo, nos sentamos cuando estamos agotados, y deberíamos postrarnos cuando adoramos. Talvez la posición más importante que una persona debe adoptar es la de ‘postrarse’, ‘arrodillarse’ delante de su creador. Hoy día, pareciera que se ha vuelto práctica común el no ‘arrodillarse’ durante el servicio de adoración en muchas de nuestras iglesias, lo cual dicho sea de paso, es una cosa muy triste y de lamentarse. Decir que tenemos una reunión para adorar a Dios nuestro Salvador y no postrarnos delante de Él, no solo es contradictorio, sino que es algo que debería hacernos pensar en la causa por la cual no lo estamos haciendo, tanto en lo privado como en publico.

La oración es una de las principales prácticas de nuestra Fe y es algo mediante lo cual adoramos a Dios, sin embargo es precisamente de rodillas cuando más nos concentramos, y evitamos distracciones para elevar nuestra alma a Dios en oración, pero ni aun así lo hacemos en nuestros servicios de adoración. Si somos honestos con nosotros mismos, debemos aceptar que la mayoría de nuestros templos ni siquiera están diseñados para que nos arrodillemos durante el servicio; de hecho, muchos han eliminado lo que se solía llamar el ‘Altar’ ósea el espacio alfombrado adjunto a la plataforma donde se encuentra el pulpito.

En ocasiones se escucha decir al predicador: “Hermanos les invito a pasar al altar”, cuando la congregación es de 200, 300, o 400 personas y el altar solo puede albergar a quizás 25 o 30 personas. Deberíamos diseñar nuestros lugares donde nos reunimos para adorar de tal forma que los congregantes puedan postrarse delante de la majestad de nuestro Dios, al ofrecer nuestras acciones de gracias, nuestras plegarias, antes de participar de la Cena del Señor, después de la proclamación del Evangelio, etc., No sería practico tener un altar con capacidad para cientos de personas, pero talvez podríamos recobrar el uso del ‘Reclinatorio’ (mueble dispuesto para arrodillarse y orar en las bancas de algunas Iglesias), lamentablemente muchos han decidido no tenerlos ya que los Católicos los utilizan y no quieren ser identificados con ellos. Lo anterior por supuesto es algo sin sentido común, ya que en tal caso nos sería necesario dejar la oración ya que los católicos también oran.

Por otro lado, en la actualidad muchos prefieren evitar la palabra ‘templo’ o ‘santuario’ para referirse al edificio donde adoramos al Señor cada día, y cada vez es más común escuchar términos tales como: ‘Auditorio’, ‘Salón de usos múltiples’, ‘Centro comunitario’, etc. Esto por supuesto nos dice mucho sobre la forma en que estamos pensando acerca de la importancia que tiene el diseño del edificio que se consagra para adorar a Dios. Aparentemente muchos han olvidado que tal edificio debería tener un diseño que obedece a un propósito muy específico y único, a saber: ‘Adorar a Dios’; por lo cual todo debería hacerse pensando en lo que es necesario para alcanzar dicha meta (adorar a Dios), cada vez que nos reunimos como Iglesia. Cada vez que nos reunimos como Iglesia para adorar, deberíamos poder arrodillarnos en humillación y reverencia, el postrarse debería ser algo que caracterice nuestra adoración como Iglesia, ya que cuando nos reunimos lo hacemos en la presencia de Dios, quien merece toda la gloria, la honra, la alabanza y la adoración de su pueblo. Consideremos a continuación el testimonio de la Santa Escritura:

  1. Daniel se arrodillaba tres veces al día (Daniel 6:10).
  2. Se nos exhorta a postrarnos delante de Jehová (1 Crónicas 16:29).
  3. El pueblo se propone postrarse delante de Dios (Salmo 132: 7).
  4. El Salmista determina postrarse hacia el templo (Salmo 138: 2).
  5. El Ángel dice al Apóstol que adore (postrarse) solo delante de Dios (Ap. 19: 10).
  6. Israel se postraba durante el holocausto (Levítico 9:24).
  7. Los 24 ancianos se postran delante del Cordero (Apocalipsis 5:8).
  8. El Apóstol Pablo oraba de rodillas (Efesios 3:14)
  9. Los Ancianos de Éfeso y Pablo oraron de rodillas (Hechos 20:36).
  10. Pablo y los discípulos de Tiro (incluyendo mujeres y niños) oraron de rodillas (Hechos 21:5)

El Evangelio: Un Misterio Divino

 

“GLORIOSAS CONTRADICCIONES”

El Cristiano está muerto y sin embargo vive para siempre. Él ha muerto a sí mismo y aun así vive en Cristo.

El Cristiano salva su vida cuando la pierde, y él está en peligro de perderla cuando trata de salvarla.

Es extraño pero verdad que el Cristiano es el más fuerte cuando se siente el más débil, y es el más débil cuando se siente el más fuerte. Cuando se postra sobre sus rodillas sintiendo su debilidad, él siempre se hace fuerte.

El Cristiano está seguro cuando teme y confía en Dios y está expuesto al peligro cuando se siente auto suficiente.

Él es más santo cuando siente la pesadumbre del pecado, y se enreda en el pecado cuando se siente estar sin mancha de pecado alguno.

El Cristiano de hecho tiene más cuando ha dado más; y en todas estas maneras, el Cristiano esta simplemente poniendo en práctica diaria las enseñanzas y ejemplo de Jesucristo, su Salvador y Señor.

El Evangelio es una “Gloriosa Contradicción”, cuando nos vaciamos de nosotros mismos gozamos la plenitud y la llenura, hayamos la vida cuando morimos, vivimos la vida de resurrección a través de la muerte de Cruz, alcanzamos la gloria a través del sufrimiento. El Evangelio nos convierte, la palabra “Conversión” tiene la idea de volverse en la dirección contraria, volverse del Yo hacía Cristo, de las tinieblas hacia la Luz, de la muerte hacia la vida, de la condenación a la salvación.

El Evangelio de Jesucristo nos dice: Humíllate y serás exaltado, siéntate en el último lugar y serás convidado a tomar el asiento de honor, da y recibirás, muere y vivirás; porque los últimos serán los primeros. El grano de trigo que muere produce hasta el ciento por uno, pero el que no muere queda solo.

El que se vuelve esclavo de Dios, puede volar, libremente correr y se alegra en verdad, haya la libertad y no puede ser frenado. El que se entrega a Dios no siente la carga, no hace caso de la dificultad, desea hacer más de lo que puede, fatigado no se cansa; angustiado, no se angustia; espantado no se espanta, sino como viva llama y luz ardiente sube a lo alto y se remonta con seguridad.

El Evangelio nos enseña a querer menos en lugar de más, nos invita a escoger el lugar más bajo y la sumisión por amor al prójimo, nos enseña a desear la voluntad divina y a abandonar la nuestra. El Evangelio es una gloriosa contradicción y no “necedad” ni “locura” como este mundo pasajero y vano lo quiere afirmar.